Bonos nórdicos de alto rendimiento: ¿Para qué inversores son adecuados?
Bajo estas líneas, abordaremos qué son los bonos de alto rendimiento (high yield bonds), qué los convierte en una inversión de riesgo y por qué los inversores deberían considerar incorporarlos a sus carteras.

En general, los bonos de alto rendimiento, conocidos vulgarmente como «bonos basura», poseen por naturaleza algunos atributos interesantes como inversión.
Los pros y los contras obvios
La primera ventaja son las rentas. Las rentabilidades previstas en los bonos de alto rendimiento son considerablemente más elevadas que en los bonos de alta calidad crediticia (investment grade), pero el riesgo, medido como la volatilidad de las rentabilidades, también es mayor. En cambio, el perfil de riesgo y rentabilidad previsto de las inversiones en bonos de alto rendimiento es más bajo que en la renta variable. Además, las rentabilidades de las inversiones en bonos de alto rendimiento generalmente guardarán una correlación positiva con las de la renta variable. Estas características suscitan preguntas lógicas sobre su atractivo y sobre los tipos de inversores para los que podrían ser adecuados. Invertir siempre consistirá en un equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad.
Los bonos de alto rendimiento se han caracterizado sistemáticamente por ofrecer unas rentabilidades ajustadas al riesgo atractivas
Desafortunadamente, los datos históricos del mercado de bonos de alto rendimiento de los países nórdicos no permiten por el momento realizar un análisis significativo y detallado de las rentabilidades ajustadas al riesgo en comparación con otras oportunidades de inversión. Sin embargo, los análisis de las rentabilidades ajustadas al riesgo de la renta fija de alto rendimiento mundial o estadounidense muestran de forma relativamente constante que las inversiones en estos bonos salen favorecidas en la comparación con la renta variable.
A continuación, figura una tabla adaptada de Ilmanen (2011) en la que se muestra un indicador de las rentabilidades ajustadas al riesgo de varias categorías de calificaciones crediticias en el mercado de bonos de alto rendimiento estadounidenses y de la renta variable mundial y estadounidense, respectivamente. El indicador utilizado aquí es el ratio de Sharpe, que mide la rentabilidad por unidad de riesgo (desviación típica de las rentabilidades).



