Cómo invertir en agua limpia de forma sostenible
Más del 60% de la población mundial no dispone de instalaciones sanitarias sostenibles y casi el 30% solo tiene un acceso limitado al agua limpia. Por tanto, no es casualidad que "garantizar la gestión sostenible del agua y el acceso al agua potable y a un adecuado sistema de suministro para todos" sea uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. También es un objetivo de inversión prometedor.

Contexto: suministro crítico de agua
Actualmente, casi el 30% de la población mundial no tiene un acceso simple y asequible al agua potable en sus hogares. Más del 60% no dispone de instalaciones sanitarias sostenibles. Esto se denomina "estrés hídrico", que probablemente sufrirán cada vez más personas en el futuro. La razón es que el crecimiento de la población, la urbanización, el aumento del nivel de vida, el cambio climático y el incremento de la producción de alimentos y materias primas hacen que, para 2030, más de dos tercios de las personas se vean afectadas por problemas relacionados con el agua en algún momento de su vida.
Teniendo en cuenta estos hechos, el ahorro de agua es un objetivo de innegable importancia. Para identificar el potencial de ahorro, resulta útil el concepto de huella hídrica, análogo al de la huella de CO2. Describe la cantidad de agua que se utiliza para producir ciertos bienes o realizar ciertos servicios. Por ejemplo, un par de vaqueros supone un consumo de 8.000 litros de agua, un kilo de queso 5.000 litros y una taza de café 132 litros[1].
La huella hídrica también puede medirse para cada individuo, para ciudades o países enteros. Por último, el concepto de "agua virtual" permite describir la relación dentro del comercio entre los bienes que hacen un uso intensivo del agua y los países y regiones con problemas de agua. Por ejemplo, según las estimaciones, la mitad de la huella hídrica del Reino Unido es atribuible a bienes importados de países con estrés hídrico: el consumo de agua virtual del país es, por tanto, elevado.
Promover la gestión sostenible del agua
El concepto de "Gestión sostenible del agua" significa, por tanto, que el agua se extrae, se trata y se utiliza de manera que sigue siendo un recurso reciclable y su calidad no se deteriora en el proceso. Al mismo tiempo, es necesario garantizar que tanto los hogares como la industria y la agricultura puedan disponer de una cantidad suficiente de agua. Esto significa que hay que reducir el llamado estrés hídrico, así como la huella hídrica y el consumo de agua virtual.