La economía marina crece de dos a tres veces más rápido que el resto de la economía

Por un lado, las previsiones de la economía marina son muy prometedoras y, por otro, los océanos no son un recurso inagotable. Es necesario tomar medidas en materia de ecología y descarbonización.
Los océanos del mundo cubren el 71% de la superficie de la Tierra y son un componente esencial de la biosfera, ya que regulan el clima del planeta al controlar la temperatura e influir en el tiempo meteorológico. Sin embargo, también debe ponerse el foco de atención en los océanos a la hora de abordar muchos otros desafíos mundiales, como la biodiversidad, la seguridad alimentaria, los derechos humanos, la contaminación, el desarrollo urbano y el suministro de energía. Además, es importante tener en cuenta cómo encaja la cuestión de los océanos en los esfuerzos generales para promover una economía circular y, en especial, cómo lidiar con los residuos plásticos de los océanos.
Es esencial llevar a cabo un análisis exhaustivo para minimizar los efectos sobre la biodiversidad marina que ejercen varios sectores económicos, como las industrias pesqueras. El 80% del comercio internacional se realiza por barco. A este respecto, un paso fundamental consiste en promover una flota marítima más ecológica y descarbonizada. Otro punto importante es el mayor desarrollo de la acuicultura, que puede ayudarnos a obtener una fuente de proteína más saludable e incluso más respetuosa con el medio ambiente que la carne roja, por ejemplo.
Dos tercios de los océanos sufren impactos negativos
El océano es un recurso común y esencial, tanto para la economía como para el ecosistema, y a menudo es olvidado en el debate climático. Sin embargo, la mitad del oxígeno producido proviene del océano y este absorbe alrededor del 25% de todo el dióxido de carbono.
También estamos perdiendo naturaleza marina a un ritmo incluso mayor. El 66% de los mares ya está expuesto a impactos negativos. Los expertos predicen que habremos pedido alrededor del 75% de todos los corales en 2040 y que más de la mitad de las especies marinas podrían desaparecer en el próximo milenio. Es necesario llevar a cabo acciones colectivas para revertir esta tendencia y la industria financiera desempeña un importante papel en la creación de un océano sostenible.